Software contra el fracaso escolar: EduExcellence
La tecnología alarga sus tentáculos para intentar controlar a esta generación de adolescentes a la que sin duda, y sin entrar en detalles escabrosos, algo le pasa. Una herramienta que intenta acercar a los padres al devenir diario de sus criaturas en el colegio, so pena de sorprenderse un día por descubrir que sus retoños son protagonistas de lo que, por desgracia, cada vez es más habitual entre los más pequeños: fracaso escolar, el tristemente cada vez más extendido “bullying” que en castellano de Cervantes significa “acoso” o “intimidación” en las aulas, pasando por la anorexia nerviosa o la obesidad.
Fue un informe sobre el estado de la educación en nuestro país el que animó a Luís Molero y Juan Puebla a crear EduExcellence. Surgió en 2005 del vivero de La Salle de Barcelona. El programa se ha desarrollado en función de las sugerencias de los directores de centros educativos y de pedagogos de la Facultad de Pedagogía y de Ciencias de la Información Blanquerna y el proyecto fué subencionado, entre otros, por el CIDEM, al considerarlo una de las mejores ideas del año.
El sistema es muy sencillo, de fácil uso para los profesores y con un coste económico asumible para los centros educativos. El precio oscila entre 20 céntimos por alumno y mes o 70 céntimos, en función de los módulos contratados. Los profesores pueden escribir en un papel los informes que después se escanean y se envían a los padres a través de Internet y visualizan en sus ordenadores personales. Estos informes, que pueden tener una periodicidad diaria, recogen información sobre la evolución del alumno, faltas de asistencia, comportamiento y actitudes en clase, en el comedor escolar etc. El sistema dispone también de un dispositivo para enviar convocatorias o avisos por SMS a los padres, un archivo digitalizado de exámenes y trabajos y un sistema de corrección automática de exámenes tipo test.
Por el momento está funcionando en 12 escuelas concertadas de Catalunya y en 2 de Aragón sobre unos 10.000 alumnos y se ha comprobado que la asistencia a clase se ha duplicado.
Sin duda, las bondades del programa pueden ser una ayuda para un seguimiento más fluido pero, sin entrar tampoco en detalles, cabe también poner un toque de atención sobre la necesidad de disfrutar más tiempo de nuestros hijos y conocerlos (que no es lo mismo que controlarlos) sin software de por medio.
Más sobre EduExcellence:
http://www.esci.es/pdfs/noticies/20060625.pdf

Martes, 13 Febrero 2007 - 9:37
Creo que el software lo único que imprime es “control”, una medida muy típica de los estadounidenses. Si hay un problema, recurren a las medidas de control y seguridad. Cuanto mayor es el problema, mayores son las medidas de control y seguridad. Yo creo que hablando de niños es un parche y no una solución a la raíz del problema. Siempre puedes tener un chaval con problemas en el colegio pero debes acercarte a él e intentar ayudarlo y no controlarlo.
Dedicamos muy poco tiempo a nuestros niños y quizá el que les dedicamos no lo empleamos bien. Hoy, mientras iba a trabajar, he visto un Señor Padre que vestía ropa de deporte y hacía footing mientras empujaba el carrito del niño (con el niño dentro). Digo yo que lo llevaría al colegio. Casi se me desencaja la mandíbula. A mí me gustaba que mi madre me subiera al colegio y que me contara cosas por el camino. Alomejor es que soy muy raro ?¿?